
Sabina Berman Goldberg
@sabinaberman · Norteamérica
Sabina Berman Goldberg forma parte del seguimiento de Storyz World sobre periodismo y actualidad vinculado a México, en el capítulo de América del Norte.
Los 50 millones de latinos en EUA podrían desafiar al sistema político de los EUA desde dentro. "La clave es politizarlos": @PabloIglesias TRUMP: MÉXICO ES EL PRÓXIMO OBJETIVO #LargoAliento Jue. 20:00 @canalcatorcemx Sab. 21:00 @CanalOnceTv https://t.co/K3f0FB5L1P
Lo venimos documentando desde hace años. En X, la mitad de las cuentas son falsas. Y una parte importante de ellas es pagada por la Derecha y la Ultraderecha. Así, sus comunicadores y sus electores han caído en un espejismo: un México mayoritariamente de Derecha que no existe. Televisa lleva ese espejismo a sus pantallas. En cada foro de opinión presenta a 1 persona de Izquierda por cada 3 o 4 de Derecha. Es el reflejo invertido de la realidad en las calles, donde caminan 3 de Izquierda por 1 de Derecha. Y hay una segunda distorsión. Esa única «persona de Izquierda» suele ser socialdemócrata: de centroizquierda. Y casi siempre proviene del mundo universitario. No conoce la calle. No habla de lucha de clases ni de la vida material. Es decir, está muy cerca de lo que Televisa quiere que sea la Izquierda. No de lo que es en realidad. Como me confió un directivo de Televisa: no les gustan los intelectuales nacidos EN la Izquierda, porque "no son telegénicos". Y no, no son lo que Televisa llama "telegénicos". Así Televisa se ha fabricado en las redes y luego en la televisión un país que no existe, con la estrategia de que al ver a diario el reflejo, la realidad se acomode a él. No ha sucedido. No creo que sucederá.
Lo venimos documentando desde hace años. En X, la mitad de las cuentas son falsas. Y una parte importante de ellas es pagada por la Derecha y la Ultraderecha. Así, sus comunicadores y sus electores han caído en un espejismo: un México mayoritariamente de Derecha que no existe. Televisa lleva ese espejismo a sus pantallas. En cada foro de opinión presenta a 1 persona de Izquierda por cada 3 o 4 de Derecha. Es el reflejo invertido de la realidad en las calles, donde caminan 3 de Izquierda por 1 de Derecha. Y hay una segunda distorsión. Esa única «persona de Izquierda» suele ser socialdemócrata: de centroizquierda. Y casi siempre proviene del mundo universitario. No conoce la calle. No habla de lucha de clases ni de la vida material. Es decir, está muy cerca de lo que Televisa quiere que sea la Izquierda. No de lo que es en realidad. Como me confío un directivo de Televisa: no les gustan los intelectuales nacidos de Izquierda, porque "no son telegénicos". Y no, no son lo que Televisa llama "telegénicos". Así Televisa se ha fabricado en las redes y luego en la televisión un país que no existe, con la estrategia de que al ver a diario el reflejo, la realidad se acomode a él. No ha sucedido. No creo que sucederá.
La respuesta de México a la Era Digital adelantará al país --o lo retrasará. Los dilemas son existenciales. a. Legislar contra las granjas de bots y otros agentes mentirosos. b. Supeditar a las compañías digitales --o dejarlas hacer su voluntad. Tradicionalmente, México ha seguido a EU en este tipo de decisiones. Hoy que los EU ha pasado a ser francamente hostil a México, necesitamos NUEVO PENSAMIENTO. Hoy, los únicos líderes que están sabiendo ordenar la esfera digital en sus países son dos. Lula de Brasil. Xi Ping de China. Y México tiene la circunstancia para agregarse.
“El Brasil de Lula se atrevió a desafiar a los propietarios de las redes sociales. Ha sido el único en hacerlo en el mundo.”: @PabloIglesias TRUMP: MÉXICO ES EL PRÓXIMO OBJETIVO #LargoAliento Jue. 20:00 @canalcatorcemx Sab. 21:00 @CanalOnceTv https://t.co/LADzGV5CMG
“Las redes que trabajan para el mundo MAGA quieren ver caer al gobierno de México, la gran referencia del progresismo a nivel internacional.”: @PabloIglesias TRUMP: MÉXICO ES EL PRÓXIMO OBJETIVO #LargoAliento Jue. 20:00 @canalcatorcemx Sab. 21:00 @CanalOnceTv https://t.co/cmkOnMqEQ5
Esta semana nos acompaña @PabloIglesias, analista político y director de Canal Red. Hablamos en #LargoAliento de cómo el caso de Fernando Cerimedo dejó al descubierto la red MAGA: una red de operadores de propaganda que, solo en los últimos dos años, llevó a la ultraderecha a los gobiernos en Argentina, Ecuador, El Salvador, Honduras, Bolivia, Chile, Perú y Colombia. En este contexto, queda claro que México es el próximo objetivo.
—Si la ultraderecha usa 2 millones de bots, la izquierda debe oponerles 2 millones de personas. Tal dijo el domingo el expresidente de Colombia Gustavo Petro @petrogustavo a Inna Afinogenova @inafinogenova, de Canal Red. Con todo respeto, yo creo que no. En todo caso, deberían ser 4 millones. Pero, más allá, la estrategia de replicar lo peor de la derecha —su descenso al lodo de la mentira— nos lleva al... lodo. La izquierda debe elegir otro campo para dar la batalla cultural. El campo donde es más fuerte. ¿Dónde? En el relato de los muchos, opuesto al relato de los pocos. Su error actual es ser reactiva. La derecha inventa un bulo, la izquierda quiere deshacerlo. La derecha difunde el bulo, la izquierda difunde su defensa. El bulo gana la conciencia social, la Presidenta lo desmiente en La Mañanera. ¿Resultado? El BULO gana. Todos hablan de él. No. Los escritores de ficción sabemos que una buena historia nunca parte de la negación de otra historia. Parte de sí misma. Tiene sus héroes, sus villanos, su propio desenlace. Más importante: su propia gramática. Y la izquierda tiene una historia formidable que contar: Somos los muchos. Los que trabajamos. Los que cuidamos. Los que levantamos las ciudades y los paradigmas de la ciencia. Los que llevamos en la bolsa del pecho la utopía. La ultraderecha necesita millones de bots para convencer a los muchos de que gobiernen los muy pocos. La izquierda necesita contar la historia que ya existe: los muchos mueven al mundo. En México y Brasil, en particular, el error es gigante, cuando se considera que por ahora la izquierda gobierna y contar esa historia y difundirla sería factible. La mayor parte de los creadores estamos de su lado, por razones naturales. Ambos gobiernos tienen los recursos. Y si hoy no lo están haciendo es porque no tienen estrategia. Tienen defensa, no estrategia. La ultraderecha ya entendió que la política del siglo XXI se gana sobre todo contando historias. La izquierda de hoy sigue creyendo que basta con desmentirlas. No. No. No.
Cuando una noticia sacude a Latinoamérica entera —y en México ningún medio comercial la publica—, OJO, debe ser una noticia importante. Es el caso del asunto Cerimedo y la consecuente develación de la Red MAGA de operadores de propaganda que ha intervenido en la política y las elecciones de numerosos países del continente. Solo en los últimos dos años, esa Red Maga llevó al gobierno a la ultraderecha en Argentina, Ecuador, El Salvador, Honduras, Bolivia, Chile, Perú y Colombia. Ocho países. ¿Es exagerado suponer que la propaganda pudo decidir este vuelco político? Considérese Chile. A Evelyn Matthei, candidata de la centroderecha y durante meses favorita para ganar la Presidencia, se le inventó que padecía Alzheimer. Ejércitos de bots difundieron la mentira --y videos manipulados que "lo probaban". Matthei denunció públicamente la operación y responsabilizó a grupos vinculados al Partido Republicano de José Antonio Kast. Aún así, la intención de voto a su favor se desplomó, mientras ascendía en favor de Kast --que terminó ganando la Presidencia. Otra vez, ¿la propaganda decidió la elección: así de poderosa puede ser? Hoy el Congreso chileno lo investiga. O considérese Brasil. Después de que Bolsonaro perdió las elecciones de 2022, Cerimedo difundió con sus ejércitos de bots un informe que sostenía que las urnas habían sido manipuladas y que la elección había sido robada. El informe era falso de cabo a rabo. Y sin embargo, dos meses después, miles de bolsonaristas asaltaron el Congreso, el Supremo Tribunal Federal y el palacio presidencial para desconocer el resultado electoral. Y podría citar otros diez casos que demuestran el poder decisivo de la propaganda maligna. En otro post he descrito cómo se comporta la Red MAGA; en éste termino explicando solamente cuál es su objetivo. La Red MAGA forma parte de la red de ultraderecha que cubre el mundo y cuyo centro político más poderoso es hoy el movimiento trumpista, con residencia principal en la Casa Blanca. Su objetivo final en América es capturar, uno por uno, los países del continente y convertirlos en vasallos de Estados Unidos. De nuevo la pregunta: ¿Es exagerado suponerlo? Considérese lo que dice el propio gobierno de Trump. En su Estrategia de Seguridad Nacional, la Casa Blanca anuncia un “Corolario Trump” a la Doctrina Monroe, en el que declara que Estados Unidos debe recuperar su “preeminencia en el Hemisferio Occidental”. Luego resume su estrategia para Latinoamérica en tres palabras: “Enlist and Expand.” Reclutar y expandirse. Y especifica cómo hacerlo: “Premiaremos y alentaremos a los gobiernos, partidos políticos y movimientos de la región ampliamente alineados con nuestros principios y nuestra estrategia.” No es una interpretación. Es el documento oficial de la Casa Blanca. Y considérese lo que agregó el propio Trump después de la intervención militar en Venezuela, en que secuestró al entonces presidente Maduro. Trump presumió que Estados Unidos está hoy tomando petróleo venezolano, que con ese petróleo ha ya pagado varias veces el costo del ataque y concluyó: “To the victor belong the spoils.” Al vencedor pertenece el botín. Primero se conquista. Luego se toma el botín. Postdata. Si yo fuera mexicana, estaría ya investigando si la Red MAGA tiene sede en México... Y como sí soy mexicana, ya lo investigué. La tiene. Desde 2024 viene operando en estas tierras a través de La Derecha Diario México, cuyos dueños son el propio Cerimedo y un tal Negre, quien ha reconocido públicamente que opera financiada por Ricardo Salinas Pliego. Así que la pregunta ya no es si la Red MAGA llegará a México. Ya está aquí.
Cuando una noticia sacude a Latinoamérica entera —y en México ningún medio comercial la publica—, OJO, debe ser una noticia importante. Es el caso del asunto Cerimedo y la consecuente develación de la Red MAGA de operadores de propaganda que ha intervenido en la política y las elecciones de numerosos países del continente. Solo en los últimos dos años, esa Red Maga llevó al gobierno a la ultraderecha en Argentina, Ecuador, El Salvador, Honduras, Bolivia, Chile, Perú y Colombia. Ocho países. ¿Es exagerado suponer que la propaganda pudo decidir este vuelco político? Considérese Chile. A Evelyn Matthei, candidata de la centroderecha y durante meses favorita para ganar la Presidencia, se le inventó que padecía Alzheimer. Ejércitos de bots difundieron la mentira --y videos manipulados que "lo probaban". Matthei denunció públicamente la operación y responsabilizó a grupos vinculados al Partido Republicano de José Antonio Kast. Aún así, la intención de voto a su favor se desplomó, mientras ascendía en favor de Kast --que terminó ganando la Presidencia. Otra vez, ¿la propaganda decidió la elección: así de poderosa puede ser? Hoy el Congreso chileno lo investiga. O considérese Brasil. Después de que Bolsonaro perdió las elecciones de 2022, Cerimedo difundió con sus ejércitos de bots un informe que sostenía que las urnas habían sido manipuladas y que la elección había sido robada. El informe era falso de cabo a rabo. Y sin embargo, dos meses después, miles de bolsonaristas asaltaron el Congreso, el Supremo Tribunal Federal y el palacio presidencial para desconocer el resultado electoral. Y podría citar otros diez casos que demuestran el poder decisivo de la propaganda maligna. En otro post he descrito cómo se comporta la Red MAGA; en éste termino explicando solamente cuál es su objetivo. La Red MAGA forma parte de la red de ultraderecha que cubre el mundo y cuyo centro político más poderoso es hoy el movimiento trumpista, con residencia principal en la Casa Blanca. Su objetivo final en América es capturar, uno por uno, los países del continente y convertirlos en vasallos de Estados Unidos. De nuevo la pregunta: ¿Es exagerado suponerlo? Considérese lo que dice el propio gobierno de Trump. En su Estrategia de Seguridad Nacional, la Casa Blanca anuncia un “Corolario Trump” a la Doctrina Monroe, en el que declara que Estados Unidos debe recuperar su “preeminencia en el Hemisferio Occidental”. Luego resume su estrategia para Latinoamérica en tres palabras: “Enlist and Expand.” Reclutar y expandirse. Y especifica cómo hacerlo: “Premiaremos y alentaremos a los gobiernos, partidos políticos y movimientos de la región ampliamente alineados con nuestros principios y nuestra estrategia.” No es una interpretación. Es el documento oficial de la Casa Blanca. Y considérese lo que agregó el propio Trump después de la intervención militar en Venezuela, en que secuestró al entonces presidente Maduro. Trump presumió que Estados Unidos está hoy tomando petróleo venezolano, que con ese petróleo ha ya pagado varias veces el costo del ataque y concluyó: “To the victor belong the spoils.” Al vencedor pertenece el botín. Primero se conquista. Luego se toma el botín.
Me asombran los que me escriben diciendo El capitalismo tal y tal y tal. México tiene un sistema capitalista --y un gobierno que redistribuye dinero. ¿Qué no entienden?
¿Y la corrupción de los morenistas?, me preguntan mis odiadores. La odio igual que odio la corrupción de los liberales. La o d i o. Distorsiona el proyecto de Izquierda, lo agujera, le roba dinero. Volver al proyecto liberal para combatirla sería un error: ellos tienen sus corruptos también. Necesitamos rechazar la corrupción, venga de donde venga, y se le encuentre donde se le encuentre. En el aeropuerto, en la calle, en un restaurante, en el banco. Hoy la corrupción es el verdadero gran adversario del proyecto de Izquierda y los ciudadanos somos los que debemos rechazarla.
Los liberales —lo que hoy llamamos la Derecha— dijeron: la solución son los empresarios. Vaciaron los hospitales públicos de recursos, desarmaron Pemex, entregaron a empresarios el manejo de cárceles. Su proyecto para México era un país en el que una parte creciente de los servicios públicos estuviera en manos privadas. No es una interpretación. Es lo que hicieron. La Izquierda tiene otro plan. El Estado debe asegurar la supervivencia digna de todos. De ahí que cobre a los grandes empresarios impuestos que antes no se cobraban y distribuya una parte directamente entre la población. Las famosas ayudas sociales. ¿Funciona el plan? Funciona. Las transferencias sociales y el aumento extraordinario del salario mínimo han logrado una caída histórica de la pobreza: 14 millones de mexicanos dejaron de ser pobres entre 2017 y 2024; otros 14 millones dejarán de ser pobres para 2030. Se dice rápido pero 28 millones son muchísimos. La cuarta parte de los mexicanos. Uno de cada 4. La discusión puede ser cuánto corresponde a cada medida, cuánto puede sostenerse en el tiempo y qué falta por hacer. Pero el cambio ya ocurrió. No es una interpretación. Es lo que se hizo. Lo que se hace.
SSSHH. Están hablando en TV Azteca vs las becas y ayudas sociales. Ayer perdieron otros 100 mil votos. No los interrumpamos... SSSHH. 🤫 https://t.co/nLqJdHGEc1
8 años y los liberales no bajan a la calle, a la selva, a los campos, y VEN que las ayudas sociales --distribuir dinero-- elevan el nivel de vida de toda la gente. Bajen a la calle, caballeros. No sigan encerrados hablando entre ustedes mismos en la TV. Luego no entienden por qué vota la gente como vota. Mientras denosten a las ayudas sociales, seguirán en la tele mirados por el 10% del país, e ignorados o temidos por las mayorías. ¡Ey, un proyecto para las mayorías, catedráticos liberales! Alguito, una caridad, una bonita intensión. No, no tienen eso dentro de sí. Y quien sabe por qué imaginan que la gente votaría por anular sus ayudas sociales.
Desde la pandemia, el consumo de hongos con psilocibina ha ascendido en México de manera significativa. ¿Por qué? LAS PLANTAS QUE CURAN EL CUERPO Y EL ALMA #LargoAliento con Lauro Hinostroza Jue. 20:00 @canalcatorcemx Sab. 21:00 @CanalOnceTv https://t.co/ioeA7frgzG
Sí @paezvarela La revelación de la red de propaganda falsa que cubre América, de EUA hasta Argentina, y que le ganó a la ultraderecha 5 elecciones presidenciales, no aparece mencionada en la prensa de EUA o México. Cuando algo tan grande se oculta, termina por apestar.
Cubriendo con lupa inexistentes hechos especulados por su mente febril mientras Latinoamérica entera habla de algo distinto. De impugnar las últimas elecciones en Chile, Perú, Argentina, Bolivia, Colombia y Ecuador. 🤭😂🤣
Faltó un evento entre la primera y la segunda oración: Luego fue el secuestro del presidente Maduro por orden de EUA.
Cerimedo no existe para la Prensa norteamericana. Ni él ni sus conexiones ya expuestas con el trumpismo y las agencias norteamericanas, la DEA y la CIA. Mmmmm.
Cerimedo ya fue. Sí. Los que son hoy presidentes gracias a él ahí están, presidiendo países. Hay que publicar cómo y para qué le pagaron. Calcular si sus trampas fueron decisivas en sus elecciones. Reaccionemos. Paremos el Flood the zone with shit de la ultraderecha.
¿Qué tanto decidieron la intervención de Cerimedo --sus ejércitos de bots, sus campañas de difamación y sus operaciones digitales-- los resultados de las elecciones en las que participó? La primera respuesta es alzarse de hombros. Ni modo. Ya fue. Es un error. Porque la pregunta no es solamente qué hizo Cerimedo. La pregunta es quién lo contrató, quién pagó esas operaciones, quién sabía cómo trabajaba y quién se benefició electoralmente de ellas. Algunos hoy gobiernan. Hay que investigar a quienes lo emplearon. Y si se demuestra que un candidat@ llegó al poder mediante operaciones ilegales capaces de alterar una elección, entonces la pregunta deja de ser histórica. Se convierte en una pregunta sobre la legitimidad del gobierno que nació de ella.
Las democracias siguen vigilando delitos políticos concebidos en el siglo XX, mientras una parte decisiva de la manipulación política del siglo XXI ocurre en un espacio nuevo —el cibernético— escasamente regulado. Europa ya empezó a cerrar el agujero. América sigue enormemente rezagada. En la Unión Europea, desde 2025, la publicidad política debe revelar quién la paga, cuánto paga y a quién está dirigida; la microsegmentación política con datos personales exige consentimiento explícito y no puede utilizar datos sensibles —como origen étnico u opiniones políticas— para perfilar al elector. El problema, aunque todavía no resuelto a cabalidad, ya se reconoce por lo que es: una amenaza a la libertad del ciudadano para formar su propia opinión y decidir su voto. En América, en contraste, buena parte de los actores políticos siguen contemplando como bobos las violaciones cibernéticas a la verdad. Y mientras tanto, en las elecciones americanas de los últimos años, la ultraderecha ha conquistado en el ciberespacio un poder que difícilmente habría conquistado con los métodos políticos del siglo XX. Pero hay una excepción notable: Brasil. Desde 2024, su Tribunal Superior Electoral empezó a legislar sobre esta nueva realidad y en 2026 ha endurecido las reglas. Hoy combate la desinformación electoral y las redes de cuentas no auténticas, regula la inteligencia artificial y permite sancionar el uso electoral de falsedades y contenidos manipulados. Los deepfakes electorales están prohibidos y determinadas violaciones pueden llegar a provocar la pérdida del registro o del mandato. Brasil entendió que defender las urnas ya no basta: hay que defender también la realidad que llega hasta ellas. Y despunta en esta decisión un hecho extraordinario. Brasil se enfrentó a X y a Elon Musk --los demandó-- y ganó. Hoy X se pliega a las reglas que rigen en Brasil. Concluyo. Así que mientras en el resto de América nuestros liberales creen que la discusión sobre la libertad de expresión esconde el peligroso propósito de no dejarlos dar sus valiosísimas opiniones, los verdaderos peligros ya actúan en el espacio cibernético y lo que está en juego es mucho más grande. Se trata de salvar a la democracia de los psicópatas tecnológicos que están destruyéndola.
En el continente americano no es delito montar granjas de bots para hacerse pasar por cientos de miles de ciudadanos reales; ni enfocar a cada ciudadano mediante micro-segmentación; ni inventar mentiras gigantescas para destruir la fama de una persona o inflar el lustre de un inútil. Se puede decir que un ruletero se graduó en Harvard y que una profesora de universidad padece Alzheimer. Se puede clamar que un cocainómano es un gran líder, que un líder social es un analfabeta, un pederasta es un genio y un genio es un idiota. En síntesis: no es delito torcer una elección o destruir la democracia y el lenguaje. ¡Carajo! Nos estamos comportando como imbéciles. Los bárbaros sicópatas han entrado dentro de las murallas de la civilización y nosotros los dejamos saquear y destruir lo que tardamos un siglo en construir. Si no nos sublevamos y los pateamos fuera, si no impugnamos las elecciones tramposas, si no legislamos a prisa contra ellos, nos merecemos perderlo todo.
Creímos que Yayoi Kusama era eterna. Ahora que ha dejado su cuerpo, sabemos que será eterna.