
Mauricio Macri
@mauriciomacri · Sudamérica
Mauricio Macri forma parte del seguimiento de Storyz World sobre gobierno y servicio público vinculado a Argentina, en el capítulo de América del Sur.
Resulta inaceptable que, mediante una medida cautelar dictada por un juzgado provincial, se haya impedido la aplicación de una ley nacional en la Provincia de Buenos Aires. La magistrada reconoce que su decisión se basa únicamente en sus presunciones: “El Poder Judicial no puede esperar a que la violación de derechos se produzca para intervenir, cuando cuenta con elementos de juicio que hacen presumir razonablemente que ello sucederá”. Pero esos elementos que dice tener no fueron presentados. Algo muy importante que todos tenemos que recordar: nuestro sistema constitucional no le atribuye al Poder Judicial la capacidad de hacer una revisión preventiva sobre las decisiones legislativas. Simplemente, no puede hacer eso. Los tribunales solo ejercen el control de constitucionalidad en el marco de causas. Esta es la controvertida situación en que quedamos: una norma del Congreso de la Nación, promulgada por el Poder Ejecutivo Nacional y vigente en todo el territorio argentino, queda por ahora sin efecto, nada menos que en la jurisdicción más poblada y con mayores índices de violencia del país. Todo por la decisión de un juzgado provincial. Es realmente muy preocupante esta alteración del equilibrio que debe existir entre los poderes del Estado. La Argentina que soñamos solo se construye con jueces que respeten la Constitución.
QUERER SEGUIR HACIÉNDOLAS En una gran columna que publicó el sábado sobre el Mundial, el periodista Sergio Schneider cita una frase del filósofo francés Ernest Renan que nos hace más fácil a todos entender lo que sentimos en este momento. La frase dice: “Lo que construye a una nación es haber hecho grandes cosas juntos en el pasado y querer hacerlas aún en el porvenir”. En otra traducción, como la cita Schneider, dice “y querer seguir haciéndolas”, que es más lindo que hacerlas en el porvenir, porque nos da la idea de que no se harán solas en el futuro, sino que somos nosotros quienes queremos seguir. Nos sentimos así. Nadie quiere que se desvanezca esa confianza que nos dieron los jugadores, esa sensación de que se podían alcanzar resultados aun cuando todo parecía imposible. Tampoco el respeto al equipo de Scaloni que, teniendo al más grande jugador de fútbol de todos los tiempos, nunca dejó de funcionar como un sistema. Con mucha humildad, alguna vez lo dijo tal cual el mismo Messi: “Lo principal es lo colectivo”. Este Mundial nos dejó muchas enseñanzas a todos los argentinos. Cada uno tomará la suya porque así es el fútbol, el deporte más hermoso y sabio que existe, que además de agitar nuestra pasión, nos enseña sobre la vida. El único deporte que puede congelar a una nación entera, hacerla llorar, sufrir, gozar de felicidad, festejar como locos y abrazarse con desconocidos como si fuesen hermanos. El equipo de Scaloni-Messi ya es una leyenda que marcará nuestra historia para siempre, por sus logros gigantescos y su espíritu deportivo. Pero también por la fortaleza que mostraron para perseverar, confiar y creer. Nunca terminaremos de agradecerle lo suficiente a esta Selección y, especialmente, a Messi. ¡Qué orgullo tenemos hoy todos de ser argentinos! ¡Qué ganas de seguir haciendo grandes cosas juntos! Las haremos. Gracias, Selección argentina.